Setenta y cinco años han
transcurrido desde que la Virgen del Carmen, Reina y Madre de San Fernando y de
las Callejuelas, por la Gracia de Dios, fue coronada en el atrio de las Casas
Consistoriales (Ayuntamiento). La celebración fue oficiada por el obispo de
Cádiz, Monseñor Tomás Díez Gutiérrez, y los padrinos de dicha ceremonia fueron:
el almirante D. Salvador Moreno Fernández, en representación de la Armada, y D.
Francisco García Raez, alcalde de la ciudad, en representación de San Fernando.
Esta fotografía, en blanco y
negro, está en la mente de todos los cañaíllas por haberla visto en casa. Más
si cabe, los que nos honramos de ser callejeros. Mi madre siempre me decía que
la ceremonia de coronación había sido preciosa y que ojalá viviéramos, en su
momento, algo así.
Pues ha llegado y en La Isla
se están celebrando actos que nos van preparando para la llegada de ese
histórico día, poniéndonos a todos los que somos originarios de San Fernando,
vivamos donde vivamos, los sentimientos a flor de piel.
La conferencia sobre las joyas
de la Virgen del Carmen, impartida por Luis G. Prieto Sánchez, gemólogo por el
Instituto Gemológico Español y joyero de Joyas El Oribe, ha abierto una
anhelante semana que nos llevará al doce de octubre.
Del nueve al once de octubre tendrá lugar el Solemne Triduo Conmemorativo del LXXV aniversario de la Coronación Canónica. Y el día doce será el que se viva en color carmelitano.
A las nueve de la mañana se
hará el traslado solemne de Nuestra Señora del Carmen Coronada hasta la Plaza
del Rey. A las once se celebrará la Solemne Misa Pontifical conmemorativa del
setenta y cinco aniversario de la Coronación Canónica, que estará presidida por
Monseñor Ramón Valdivia Jiménez, administrador apostólico de la diócesis de
Cádiz y Ceuta.
Una vez concluida, tendrá
lugar el traslado de la Reina, Madre y Patrona de San Fernando a la Iglesia
Mayor Parroquial.
A las seis de la tarde se
iniciará la Solemne Procesión del Gloria y Alabanzas de Nuestra Señora del
Carmen Coronada, que partirá de la Iglesia Mayor para dirigirse hasta la
Conventual del Carmen.
Escribirlo es fácil; lo más
complicado es sentir la emoción que evocan los recuerdos de mi infancia y
primera juventud en el barrio del Carmen. El amor, con mayúsculas, que mi madre
tenía por todos los que marcharon con una sonrisa, pues sabían que la Reina de
las Callejuelas y del Monte Carmelo los llevaría a las puertas del cielo.
Emoción que siento en la
madurez de la vida, cuando me impregno con los sentimientos devocionales de
tantas personas que quiero y que tienen a la Patrona de La Isla en lo más hondo
de sus corazones.
No sé si podré estar allí; la
vida me ha vuelto cauto a la hora de hacer planes. Solo sé que el 12 de
octubre, la Ciudad de San Fernando de mi alma tendrá color carmelitano y que,
si estoy allí como si lo estoy acá, los sentimientos que anidan en mi alma no
cambiarán.
Jesús Rodríguez Arias











