lunes, 19 de diciembre de 2022

Yago

 

Ya son muchos los años que escribo en la antesala de las fiestas un Cuento de Navidad. 

Pienso que antes era una costumbre muy arraigada que se ha ido diluyendo con los tiempos aunque todavía algunos mantenemos viva la llama de la Navidad contando historias.

Como la de Yago...

Con este Cuento  que se publica hoy lunes 19 de diciembre en Andalucía Información - Información San Fernando os deseo a todos una Feliz Navidad y un venturoso Año Nuevo.

Jesús Rodríguez Arias


YAGO

Que se hace Camino al andar lo sabía desde que Don Arturo, el viejo profesor de su colegio de siempre, recitara los versos que escribiera el célebre poeta de la Generación del 98 Don Antonio Machado.

No le gustaba destacar, por su carácter era lo contrario a la notoriedad, a los primeros asientos, a los almuerzos y cena de sociedad, a ser nombrado y menos felicitado. Buen estudiante que estrujó sus años en colegio, instituto y universidad para poder embeberse de todo el saber que pudiera. Era consciente que la sabiduría es otra cosa, es un don que se adquiere con los años, de aprender de los mayores, de estar largos ratos en silencio.

Atrás dejó la niñez y la juventud, atrás quedaron su abuela Engracia, que vivía en la casa familiar con sus tres hermanos, la tía Paca y su madre Rosario. Ambrosio, su padre, había fallecido cuando él era muy niño de unas malas fiebres. Atrás dejó las correrías con la chiquillería de su pueblo, el primer enamoramiento con Rosa la hija de Lucía, la panadera. Atrás quedaron sus años de universidad, de comprender en primera persona que todo el mundo es igual, aunque totalmente diferente.

Terminó la carrera de Náutica y se enroló en un buque de la marina mercante, un carguero que lo llevaría a la otra punta del mundo. Ahí descubrió que el Camino se navegaba siguiendo las estelas de la propia mar. Allí conoció otros lugares compuestos por personas que se diferenciaban por habla, raza e incluso religión, pero que con los años ha llegado a la conclusión de que en verdad todos son personas, seres humanos, que se levantan y se acuestan intentando a su modo y manera el construir un mundo mejor.

Yago aprendió en la mar lo que no tuvo tiempo en la tierra. Aprendió a amar y desamar, aprendió conocimientos que le fueron de gran ayuda, aprendió a respetar, a trabajar codo con codo, a sacrificarse, a convivir con los demás…

Pasaron los años y ya le costaba mucho el emprender cada viaje, fuera más cerca o lejos, alejarse de sus querencias, pocas la verdad sea dicha, y de ese Camino que por él mismo tendría que comenzar a andar.

Yago permanecía soltero aun a pesar de que hayan habido algunos amores allá en cada puerto. No encontró la mujer de su vida, aunque él tampoco pusiera mucho empeño. A lo mejor esta circunstancia ayudó para que en un momento determinado dejara para siempre la mar y sus responsabilidades como capitán de la marina mercante.

Con lo ahorrado, que era casi todo, y con algunos años más teniendo el mar como bandera gracias a su cargo de práctico en un cercano puerto pudo prejubilarse y de esa forma hacer camino al andar tal y como escribiera Don Antonio Machado.

Se reconoce como un hombre de fe, ir a Misa todos los domingos que la mar se lo permitiera le ayudaba mucho en cada travesía y también a la hora de emprender nuevos caminos. Será por eso por lo que el Camino que lleva a Santiago de Compostela siempre le atrajo tanto por su sencillez, por su apertura de miras, por encontrarse y conocer a personas de todo el mundo a las que les unía un único fin: Recorrer el Camino hasta llegar a la tumba del Santo Apóstol haya abrazo o no.

No te podría decir los kilómetros que tiene a sus espaldas en los años que lleva haciéndolo. Mochila a la espalda, bordón en mano, y la firme voluntad de que a cada paso respira esa clase de libertad que no puede encontrar en cualquier lado porque es la que regala cada día el mismo Dios.

Yago es inmensamente feliz de hacer lo que hace, de estar donde está, y en Nochebuena brindará con los que estén en aquél albergue porque un nuevo año ha llegado la Navidad, porque ha nacido Jesús, eterno peregrino, y con Él su Amor lleno de misericordia que nos salva.

Con este tradicional cuento os deseo a todos una Feliz y Santa Navidad, un venturoso año y que Sus Majestades los Reyes Magos os traigan cuánto deseáis.

Nos volvemos a reencontrar el lunes 9 de enero de 2023 si Dios así lo quiere.

Jesús Rodríguez Arias


lunes, 12 de diciembre de 2022

Llega la Navidad

 

Poco a poco va llegando la Navidad con sus colores, sabores y sentires...

De eso precisamente quiero hablaros en el día de hoy.

Jesús Rodríguez Arias


LLEGA LA NAVIDAD


Con olor de mazapán, de turrón, de mieles y de pan…

Así comienza el célebre villancico “Navidad con Paz” y así me gustaría que fuera, como las navidades de la niñez en las callejuelas de mi alma. ¡Cuánto daría por ver el mundo desde los inocentes ojos de un niño! Cuando somos pequeños ansiamos ser mayores, cuando llegamos a serlo y aunque en nuestra mirada brote una pizca de niñez, recordamos la misma asumiendo eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Llega la Navidad postpandemia, la de las reuniones familiares sin prohibiciones en cuanto al total de personas que se pueden juntar, la de zambombas, almuerzos y cenas de empresa o de amigos, de quedar para charlar, cantar, reír, de las compras en abundancia y casi siempre precipitadas, la de los niños mirando al cielo, a esa estrella que ilumina sobre las demás, mientras los padres, abuelos y mayores les dicen que se porten bien, que los Reyes Magos pronto han de llegar.

Llega la Navidad de la guerra, de la crisis económica y energética, de millones de personas pasándolo mal, de las colas del hambre ante Cáritas y comedores sociales, la de no llegar el sueldo, quién lo tenga, a mitad de mes.

Llega la Navidad del despilfarro, también el de nuestros gobernantes, de saludo obligado, buenos deseos enmarcados, de un Papa Noel tan “familiar” que en verdad sigue siendo un desconocido.

La Navidad de la Familia, de los amigos, de los compañeros de trabajo o de estudios, de los vecinos de nuestros pueblos y ciudades, también de nuestras queridas hermandades. La Navidad del recuerdo para los que ya marcharon dejándonos tan solos y huérfanos, de los que aquí quedaron a los que en estas precisas fechas les cuesta caminar sin ellos. La Navidad en casa, de las obras de arte hechas belenes, donde admiramos un año más el Nacimiento del Niño Jesús en un humilde pesebre.

La Navidad del pintor que en lienzo traza lo que la inspiración quiere, del músico que compone esa melodía que en su corazón siente, la del escritor que escribe, la del poeta que en cada verso rasga sus quereres, la del fotógrafo que en un instante capta lo que la mirada le sugiere, la del quejío de una guitarra, de voces casi rotas que cantan a Jesús lo que en sus almas presienten, la de los niños, hombres y mujeres, la Navidad de todos, aunque cada uno la viva según entiende y puede.

La Navidad de los periodistas atentos a la noticia de última hora, la de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, la de los médicos, enfermeros y personal sanitario que en centros hospitalarios atienden a los enfermos y también a las madres que están dando a luz,  a esa persona que apagándose está y ya espera la visita de la muerte…la de los taxistas, bomberos, militares, y demás servicios públicos, también los funerarios, que atienden a sus obligaciones mientras los demás cantan, ríen, lloran, y viven.

Llega la Navidad y cada uno la vivirá a su modo y manera, a su saber y entender, como cada cual quiera. Es un tiempo para celebrar y también para pensar en los demás, en los que más necesitan de pan y cariño, del abrazo y la palabra sincera, de un gracias, un te quiero, que nos haga sentirnos vivos.

Llega la Navidad de luces de colores, de árboles inmensos, de música y villancicos, de buena comida en la mesa, de algarabía, pero también de silencio, de la parca soledad no deseada, de aquellos que no tienen a nadie con quién celebrar la venida del Niño.

Llega la Navidad y en ella se renueva la Esperanza, la que nunca nos debe faltar, la que hace que nos levantemos cada amanecer abriendo la ventana para que entre aire fresco y con este la ilusión.

Siempre digo que la Esperanza es el leimotiv de mi vida y que junto a la Fe y la Caridad recorro el sendero que con el pasar de los años se ha convertido en Camino.

Quedan menos de dos semanas, vivámosla ya que en los dos últimos años socialmente ha estado secuestrada.

Jesús Rodríguez Arias

sábado, 10 de diciembre de 2022

Como cada 11 de diciembre

Fotografía @Fundación Cultura Taurina
I Almuerzo de Navidad
Jerez de la Frontera, 9 de diciembre de 2022


Pasa hora y cuarto de las doce de la medianoche de este 11 de diciembre de 2022, fecha muy significativa para quién os escribe y también para mi mujer, hermanos del alma que en verdad son parte de mi familia y amigos que conforman ese particular círculo íntimo en el que vivo.

53 años son muchos para muchos o son pocos para otros. Lo que sí es verdad es que con esa edad ya se vive en la madurez, ya se ve todo con un paleta de colores que van de los claroscuros a los más luminosos y brillantes. Los colores de la vida tienen mucho que ver con los colores de los sentimientos, del ánimo y del espíritu.

Con esta edad las decepciones son las mismas pero ya son menos pues en verdad esperas poco de la gente, de las instituciones y del mundo en general. Los amigos de siempre los mantienes, los que nunca lo han sido los dejas marchar sin oponer apenas resistencia, los que llegan nuevos tendrán que superar por alguna que otra prueba pues ya no regalas la amistad como en los años mozos.

El Amor es más rotundo, profundo y hondo. A los cincuenta y tres sabes Amar y se debe Amar pues si no es así algo cojea, algo está estropeado en tu interior. Decía San Agustín que la medida del Amor es Amar sin medida. ¿Y a quién debemos Amar? Pues a la pareja, hijos, quienes los tengan, padres, hermanos, familia, hermanos del alma, buenos amigos, lugares, momentos, vivencias, recuerdos... 

Reconozco que Amo a Dios sobre todas las cosas y a mi mujer Hetepheres. Soy Fiel a Dios, a Hetepheres y al Honor que es mi particular modelo de vida. 

Mi lealtad con mis hermanos del almas, amigos de verdad, mi patria llamada España, La Isla de donde soy, Villaluenga del Rosario, donde vivo, Jerez de la Frontera donde tantas veces voy y me siento tan en casa, bien acogido y Loma Somera, ese pequeño pueblo del interior de Cantabria, que es el lugar idóneo para nuestros necesarios retiros.

Mi entrañable querer por dos seres que me alegran la vida como son Enriqueta y Fernanda como también lo fue Gatorro Pitufino.

Intento ser coherente y libre, fiel a los principios que inspiran mi vida, ser siempre el mismo en todo momento y ocasión.

A los 53 ya no estás para zarandajas, eres más recio, más sensible, más asertivo. Con esta edad los dolores duelen más y los buenos momentos son verdaderamente buenos.

Escribo estas palabras en el día que cumplo años porque cada 11 de diciembre abro la ventana de mi vida para que se airee, para que entre aire nuevo y se lleve todo lo que ha de llenar el baúl del olvido.

Os pido que en vez de felicitarme recéis por mí que como ayer y siempre es lo que  más necesito.

Siendo realista ya he gastado casi dos terceras partes del almanaque de la vida, en la misma han habido momentos muy buenos y momentos duros, todos necesarios para ser quién soy hoy en día. Me quedo con todo lo vivido pero si he de destacar algo es el regalo que Dios me ha hecho poniendo en mi camino a mi mujer, a Hetepheres, la única persona de hacerme reír aún en los duros momentos, la única persona que está a mi lado día y noche, la única persona por la que merece la pena levantarse todas las mañanas... Gracias por hacerme plenamente feliz. 

Cómo cada 11 de diciembre escribo recordando a mis padres, a Tata, Conchi, la tía Charo y el tío Miguel así como todos mis seres queridos, familia y amigos, que me han precedido marchando de este mundo para recorrer celestiales senderos. 

Sí, reconozco que a mis años ya solo tengo sentimientos de gratitud...

Gracias a todos los que formáis parte de mi vida. 

Cuando termino de escribir llueve fuertemente en Villaluenga del Rosario dando a la madrugada un halo de eterno romanticismo mientras escuchas el crepitar de la leña quemándose en la chimenea y el agua caer afuera, en la calle.

Jesús Rodríguez Arias

lunes, 5 de diciembre de 2022

Madre

 


Es el Adviento tiempo de Esperanza...

Es el Adviento tiempo propicio a la  plegaria...

Jesús Rodríguez Arias


MADRE

Me dirijo a ti desde la pequeñez que tiene todo hijo, me dirijo a ti en estos días donde se hace más presente tu Inmaculada Concepción, aunque todavía muchos en su ceguera no la quieran ver.

¡Cuánto te necesito y cuánta falta haces en este mundo tan alejado de Dios y tan bombardeado por mil tentaciones! No nos damos cuenta de que todo lo que poseemos, lo que ansiamos tener, cuanto creemos atesorar, acaba y se queda aquí pues cuando nos vayamos a recorrer los celestiales senderos que llevan a tu Hijo solo llevaremos como el mejor y único salvoconducto cuantas obras de Amor hayamos sembrado aquí en la tierra. Yo sé que mi Reino no es de este mundo y aunque en el mismo quiero vivir no deseo hacer morada en él.

Madre bien sabes que estoy en una etapa de la vida en el que necesito de la buscada soledad para reencontrarme ya que, en ese silencio interior que aun pareciendo temible tan necesario es, pido al Espíritu Santo que me muestre el camino y que conduzca mis torpes pasos, que me ilumine para comprender que es lo que tengo que hacer en cada momento asumiendo la realidad de la vida tal cual es con sus alegrías y tristezas, con sus decepciones y esperanza. No todo en la vida es tal se nos muestra y por eso hay que buscar con ahínco la mano de Dios en cada momento y circunstancia.

Diciembre es el mes de la Esperanza porque el que ha de Nacer vendrá a nuestros cansados corazones, hastiados de tanto engaño como nos ofrece una sociedad perdida que no quiere ser hallada, doloridos por tanto mal, tanto vicio e incertidumbres. Jesús, el que llevas en el Sagrario de Tu Vientre, es nuestro Salvador, el Mesías y el Señor que tanto necesitamos todos sin excepción. Los no creyentes necesitan de Su Misericordia y también los que intentamos mantenernos firmes en la Fe.

Aunque yo soy más de rezar y conversar con Jesús de siempre he sido muy mariano toda vez nací al ladito del Carmen teniendo como vecina de pared con pared a la bendita imagen de la Patrona de La Isla.

Madre, por cada año que pasa siento que capítulos de mi vida van cerrándose y con ellos momentos, vivencias, lugares, instituciones e incluso personas. Muy pocas, lo reconozco, están ya en mi actual y existencial recorrido, aunque los que conmigo se hallan es por méritos propios y no tanto por la distancia ni el tiempo que hace que no nos veamos. El cariño y la verdadera amistad no entiende de lejos o cerca ya que puedes mantener la confianza más absoluta con alguien que esté a kilómetros de ti y no tenerla con algunos que ves todos los días.

Madre tú eres María la de los mil nombres y advocaciones. Los que laten en el corazón de mi alma serán por siempre Carmen y Auxiliadora, Amargura y Trinidad, Caridad y Buen Fin, Esperanza Macarena y también isleña Franciscana que es cuando la noche se hace Silencio en la madrugada. Pasión y Madre de la Iglesia que espera cada Jueves Santo que la Redención de Jesús vuelva al Santuario que es su casa, es Dolores y Divina Pastora de las Almas, es Rosario que llevo en mano rezando por mí, por ti, por todos, tantas plegarias… Es Bien Aparecida que me conquistara para siempre cuando este verano estuvimos en Cantabria, y también la hondureña Virgen de Suyapa.

Madre del Rosario, sostén de los peores momentos de mi vida, sigue poniendo en mis hombros tus manos corredentoras y líbranos de todo mal. Tú mejor que nadie sabes el por qué no voy a verte todos los días.

Empezamos una semana de puentes donde va terminando el de la Constitución y comienza el de la Inmaculada. Se vivirán días de mucho trasiego, de ir y venir, de compras para la ya más cercana Navidad que no olvidemos celebramos el Nacimiento de Jesús que es Vida y Esperanza.

Madre, ayúdanos y gracias por poner a Hetepheres en mi vida y junto a ella a todos los que me rodean a los que quiero de verdad.

Jesús Rodríguez Arias

 


lunes, 28 de noviembre de 2022

Para más tarde

 

¿Cuántas veces has pensado o dicho eso de dejar algo para "más tarde"?

Pues de eso trata hoy mi artículo, precisamente de eso...

Jesús Rodríguez Arias


PARA MÁS TARDE

Es lo que dejamos para atender lo que creemos más importante y que cuando nos queremos dar cuenta de que no es así ya es tarde. Todos tenemos arcones llenos de momentos y vivencias que hemos preferido dejarlos para más adelante.

¿Cuánto hemos dejado por hacer? ¿Cuánto hemos dejado de vivir? ¿Cuántos te quiero, cuantos abrazos, cuantas llamadas, cuantas quedadas, cuantos cuantas vivencias con nuestra familia, seres queridos, amigos, han quedado en el arcén del olvido por haberlas dejado para más tarde?

El trabajo, las responsabilidades, el no ver que existe algo más que lo que tenemos entre manos, hace que la realidad sea maleable hasta llegar a perder la noción de esta.  Hay momentos y situaciones que nunca más llegarán a producirse porque ya tu vida ha cambiado e incluso muchos de esos que estaban contigo hace ya algún tiempo que desaparecieron por decisión propia o porque les llegó la hora de recorrer los senderos que llevan a celestiales caminos.

Otros momentos, en cambio, se pueden y deber vivir, aunque sea de forma distinta, porque no hay nada más importante que reencontrarte con lugares, situaciones, e incluso personas que en ningún momento se han marchado de tu lado vivan cerca o muy lejos. Piensa que cuando llega el momento de despedir al ser querido uno de los pensamientos que quedan marcado a fuego en la mente es el haberle dedicado más tiempo.

Esta semana despedimos noviembre para recibir al colorido y luminoso mes de diciembre tan lleno de sonrisas y deseos de buena voluntad, de compartir con los nuestros e incluso hacerlo con los más necesitados, de felicitaciones de ida y vuelta que dejan sin memoria el móvil y cuando pasa todo si te he visto no me acuerdo. Es el mes de la Esperanza porque celebramos el nacimiento de Jesús, aunque después en muchos lugares el portal lo sitúen en una esquina para mayor honor y gloria de Santa Claus.

Con este personal e intimista artículo quiero invitaros a reflexionar sobre nuestra conducta con los demás, así como también con nosotros mismos. Que no todo quede en los parabienes tan de usar y tirar del venidero mes de diciembre y nuestros buenos deseos, nuestra disponibilidad, nuestro querer hacer aquello con las personas que cada uno estime oportunas, se perpetúen durante el resto del próximo año. Que cada día atendamos nuestras obligaciones, responsabilidades, quehaceres, pero también que vivamos todo aquello que siempre dejamos para más adelante.

Cuando llega el último mes del año hacemos resumen de lo que ha sido para cada uno de nosotros, lo que querríamos cambiar y que esté a nuestro alcance, lo que en verdad importa, lo que es inmensamente necesario y que con la visión de vida se va convirtiendo en lo poco imprescindible por lo que vale la pena levantarse todos los días. Escribamos en nuestra particular agenda los objetivos reales que queremos intentar lograr en 2023 y pongamos toda la carne en el asador para que así sea. Que cuando comience enero tengamos claro que es lo que deseamos para nuestra vida, que es lo que nos hace crecer como seres humanos, con quienes deseamos estar acompañados en este tramo de nuestra existencia. Para esto que os propongo no hace falta tener más o menos dinero sino la intención y firme voluntad de lograrlo, que lo que dejemos para más tarde sea simplemente lo anecdótico.

Llama más a tu madre, a tu padre, a la familia, a los amigos, a esas personas que hace mucho que no ves y lo más que haces para comunicarte con ellas es enviarles algún que otro mensaje de texto cargado de emoticonos o de voz. Intenta dedicarte más a tu pareja, hijos, nietos, que muchas veces son los grandes perjudicados de dejar tantas cosas para más tarde.

Dedícate también tiempo a ti alimentando el espíritu, paseando, leyendo, caminando, escuchando música, conversando, rezando, riéndote. Asómate al necesario silencio que nos ayuda a reorganizar las ideas, haz todo el bien que puedas y permítete ser feliz.

Ya os digo que no es fácil pero cuando se consigue una paz inmensa habitará en vuestro interior. Gracias a Dios sé de lo que hablo.

Jesús Rodríguez Arias


lunes, 21 de noviembre de 2022

Alfonso Caravaca

 

Te debía este artículo, querido Alfonso, hace más de dos meses y medio. Hasta hoy no he podido escribirlo pues han sido muchos los momentos y vivencias que se agolpaban en mi mente a modo de recuerdos.

Va por ti hermano.

Jesús Rodríguez Arias


ALFONSO CARAVACA

Te lo debía mi querido y buen hermano, ha pasado tiempo, pero al final me he puesto frente a la siempre temible página en blanco para escribir al dictado del corazón de ti, de cuanto has significado para mí, para la Iglesia, para la provincia de Cádiz ya que tus labores profesionales hacían que cada día recorrieras mil carreteras desde tu despacho.

Cuando el pasado dos de septiembre me dio la noticia de tu fallecimiento nuestra querida Tere Sahagún la verdad es que no me lo podía creer pues tú formabas parte de los que yo consideraba como inmortales. Recuerdo que en esa fecha estábamos en Cantabria y solo pude transmitir mi pesar por las redes. Me acordé de tu venerada familia cuanto estarían sufriendo con tu marcha.

Nos conocíamos desde hace tanto que al intentar recordarlo mis pensamientos se diluyen en la nebulosa de los tiempos. Lo que es verdad es que siempre nos tributamos un recíproco sentimiento de cariño y respeto. Puedo decir que no he conocido a nadie que estuviera al tanto de cuanto sucedía en ese apostolado tan apasionante como es el cofrade, no he conocido a nadie que se supiera el nombre y pusiera cara a todos los hermanos mayores de la diócesis de Cádiz y Ceuta, que estuviera al tanto de sus cuitas y sus dichas, que ofreciera su mano sincera para ayudar a todas desde el espíritu conciliador que tanto te caracterizaba.

No era una casualidad que llevara más de veinte años ostentando el cargo de director del Secretariado de Hermandades y Cofradías habiendo trabajado desde la lealtad con los prelados de Cádiz y Ceuta que estuvieron al frente de la diócesis. Cristiano y cofrade hasta la médula fue hermano mayor de la gaditana Hermandad de la Sentencia entre 1986 y 1996.

Alfonso fue un cofrade ejemplar porque vivió este apostolado desde el servicio constante a la Madre Iglesia. Fue, sigue siéndolo en la memoria de tantos, un buen cristiano que intentaba sembrar siempre, con una actitud de servicio a los demás que lo hacían tan único y ciertamente irrepetible.

Conocedor como pocos del mundo empresarial y más concretamente de ese sector tan desconocido por la mayoría como es el de los transportes toda vez fue presidente del Consejo de Administración de Transportes Generales Comes, Presidente de Honor de Fandabus, habiendo ostentado el cargo de la presidencia de dicha Federación durante 25 años. Presidente a su vez de la Federación de la Patronal Nacional de Viajeros Fenebus. En 2008 fue distinguido con la Medalla al Mérito del Transporte Terrestre que se otorga a aquellas personas que se han distinguido por sus actuaciones en el ámbito del transporte terrestre. Formó parte de la junta directiva de la Confederación de Empresarios de Andalucía.

Alfonso Caravaca era un cañaílla que vivía en la Trimilenaria Ciudad de Cádiz, era un cañaílla que nunca dejó de serlo pues aún recuerdo las anécdotas que me contaba de esa La Isla de siempre en nuestras conversaciones.

Alfonso entendía la Caridad como lo que es: Una virtud teologal que junto a la Fe y la Esperanza nutren de contenido la vida de todo discípulo de Cristo. La Caridad que siempre ejerció fue la ajena al protagonismo personal, la que se hace sin que la mano derecha sepa lo que hace la izquierda, la que se entrega y dona para hacer un bien a nuestro prójimo. Muchas personas, jóvenes y mayores, pueden dar fe de la bondad y de la caridad cristiana de mi querido e inolvidable hermano Alfonso Caravaca de Coca.

Hombre muy preocupado con la situación política y económica de España e internacionalmmente hablando, de la deriva de los valores que son inherentes a nuestra sociedad, así como del laicismo lacerante que desde los poderes públicos quieren imponernos a toda cosa en España y en el resto del mundo.

Para mí se ha ido un referente, un amigo y un buen hermano en la Fe, un fiel cristiano y un verdadero caballero. Te recordaré siempre. Descansa en Paz querido Alfonso.

A su mujer Milagros, a su hija Cristina y resto de la Familia les traslado mi pesar.

Queda pendiente ese café que nos debíamos. No te preocupes que algún día, cuando Dios así lo disponga, nos lo tomaremos.

Jesús Rodríguez Arias


lunes, 14 de noviembre de 2022

Calle Ángel Revaliente

 

El pasado viernes 11 de noviembre muchos fuimos los que nos reunimos para ser testigos presenciales del descubrimiento de la placa de la Calle Ángel Revaliente Domínguez en el perímetro de las pistas polideportivas "Manuel Luis Martín".

Fueron muchos los que pidieron este mas que merecido reconocimiento y por eso fue un placer presenciar un acto tan bonito y tan lleno de humildad.

Este lunes mi tribuna tiene nombre y apellidos por derecho propio: Ángel Revaliente Domínguez

Jesús Rodríguez Arias


CALLE ÁNGEL REVALIENTE 

Ángel Revaliente con su mujer Soledad Mera

Me gusta cuando las cosas se hacen en vida. Dar las gracias, pedir perdón, compartir, soñar, ofrecer, recibir un reconocimiento, dar ánimos, apoyo, trasladar los sentimientos, decir te quiero o te amo, ayudar, dar un beso, un abrazo, es siempre importante y más si se hace en vida.

Por eso me he alegrado y mucho del reconocimiento que ha recibido de la ciudad de la que es oriundo mi buen amigo y hermano Ángel Revaliente Domínguez en la tarde del pasado viernes 11 de noviembre. Ese día se descubrió la calle que lleva su nombre en el perímetro de las pistas polideportivas “Manuel Luis Martín” en la barriada de Icovesa en Jerez de la Frontera, muy cerquita del Santuario de María Auxiliadora.

La inclusión en el callejero de la ciudad de Ángel Revaliente viene de la mano de la Asociación de vecinos que junto a otros colectivos y entidades de la barriada tales como el AMPA del Centro Salesiano Lora Tamayo, nuestra querida Hermandad de la Redención, la Peña Xerecista Icovesa, entre otros, solicitaron al Ayuntamiento de Jerez rotular con su nombre a un vecino histórico de tan populosa barriada, hermano de la Redención que ha ostentado cargos de responsabilidad durante varios años habiendo ejercido como Teniente de Hermano Mayor hasta el mes de septiembre pasado que fue cuando tomó posesión de sus cargos la Junta de Gobierno presidida por nuestro hermano D.  Juan Manuel Pina Morillo. Ángel también es un referente en la obra salesiana, así como un periodista ilustre que desde hace dos años se encuentra jubilado que no retirado pues eso en un profesional de casta como él es se hace verdaderamente imposible.

Ha ejercido su labor profesional en varios medios siendo su bautizo periodístico en la primigenia “La Voz del Sur” y desde 1994 en Publicaciones del Sur, editora de las cabeceras “Viva Jerez” e “Información”. Este fue el año en el que otro grande del mundo de la comunicación como es el isleño José Antonio Sánchez Mallou lo fichara para que se integrara en los medios de este grupo en Jerez.

Ángel por su forma de ser, por su particular forma de entender la vida, es muy querido, diría que venerado, en la profesión pues todos los compañeros, sean del medio que sean, lo nombran con inmenso cariño, respeto y admiración.

Los pilares de su vida son Familia, trabajo, obra salesiana, hermandad, amigos, deporte, siendo un apasionado jerezano y xerecista, así como Chipiona donde la mar y el eterno Faro han robado un cachito de su azulino corazón.  Hombre de trato cercano y afable, entregado a quienes quiere, puedo dar fe de ello, que nunca tiene un no por respuesta. Hombre lleno de sencillez que sobrelleva todos los homenajes que está recibiendo desde que se jubilara en noviembre de 2020 con una inmensa humildad. Hombre que se emociona en lo poco y también en lo mucho.

En la tarde del viernes se descubría la Calle Ángel Revaliente Domínguez en Jerez de la Frontera, que es un modo de perpetuar la memoria de este querido y buen amigo más allá de los tiempos. Todos los allí presentes pudimos comprobar como en un sencillo acto se daba justo reconocimiento a una persona con un corazón que no le cabe en el pecho.

Y si Ángel estaba profundamente agradecido y emocionado ni os cuento su mujer, hijos, nietos, familia, amigos y hermanos en la Redención entre los que nos incluimos Hetepheres y yo. Todos los allí congregados estábamos presenciando un momento de nuestra historia reciente que resalta y realza los valores de una vida dedicada a servir por encima de todo dentro del perfil humanista que en él es tan característico.

Este merecido reconocimiento ha sido otorgado en vida cosa que es muy importante ya que tanto Ángel como su mujer, hijos, familia y seres queridos, lo han podido, hemos podido, disfrutar y que por tanto quedará prendido para siempre en la retina de nuestra memoria.

Reconozco que para mí Ángel Revaliente Domínguez es un modelo para seguir, un referente que tengo muy cerca de mi vida, y doy gracias a Dios y a él por haberme permitido compartir tantos momentos, así como dos preciosos proyectos con el que también estaremos unidos para siempre.

Jesús Rodríguez Arias


Luis de la Fuente

  Cuando cogió la Selección Absoluta de España, nadie daba un céntimo por él, pero lo que no sabían es que este entrenador llevaba transit...